¿Te has sentado como si nada a simplemente escribir tu historieta de corrido? (¿O peor, a dibujarla directamente?) No pasará mucho tiempo hasta que descubras que estás completamente perdido. La escena de pelea que imaginabas que se extendería por páginas y páginas se terminó en cinco viñetas (tu protagonista resultó más «resourceful» de lo que tú mismo habías imaginado), y el diálogo entre las dos amigas, que imaginabas para una página, va camino de convertirse en un capítulo entero (te felicitas a ti mismo por tu insospechada capacidad para la introspección emocional y el cambio de ritmo narrativo). ¿Cómo puedes recuperar algo de control sobre este caudal creativo, sin que todo se vuelva aburridamente predecible? Pues con los tres resúmenes que toda historia debe tener.
(Por Joseph Jacobs, mi alter ego que escribe en castellano neutro para una web de enseñanza de historieta. Estoy trayendo sus mejores textos a mi blog).
EL RESUMEN POR PÁGINA

No es una buena idea realizar una página sin haber antes escrito en un par de renglones lo que quieres que suceda en ella. Y definitivamente es un error no escribir el resumen de la misma una vez que la hayas terminado. ¡No hagas esto jamás! ¿Cómo puedes tener dos, tres, seis páginas realizadas sin el resumen en texto de ninguna de ellas? ¿Cómo mantendrás un registro de las mismas cuando sean cuarenta? ¿Cuando sean cien? La verdad es esta: además de las páginas dibujadas y el documento del guión técnico, todo historietista debe contar con otros tres imprescindibles documentos. Y el primero es la lista de páginas. Cada una con su número correspondiente, claro, y los personajes y lugares que aparecen en ella, sí, pero lo más importante… ¡es que anotes lo que sucede en ella! (Anótate puntos extra si eres lo suficientemente responsable para anotar lo que ocurrirá ANTES de ponerte a trabajar en la página; sólo aqullos que ascienden a los más altos peldaños de Autores Responsables realizan esta actividad con algún tipo de consistencia). El resumen por página es la mejor herramienta que tienes para abordar este valioso recurso, la página. ¿Has pensado en tus páginas como un recurso, un recurso finito que algún día puede terminar, como el petróleo o el carbón? Tu cómic, como tu tiempo en este mundo, no es infinito: ¿a qué quieres dedicar cada una de esas páginas?
EL RESUMEN POR ESCENAS

¿Que no tienes una lista de escenas? Pero, ¿es que estás loco? Todas las historias, por grandes que sean, se pueden descomponer en una sucesión de lugares, y personas en esos lugares. (Veo que algunos de ustedes, sí, los del fondo, murmuran entre sí y hasta hay alguno que quizá esté por levantar la mano. Me adelantaré a su objeción. Pónganse de acuerdo conmigo en que los dragones o los robots también son personas, a los propósitos de esta discusión, y sigan leyendo atentamente). ¡Debes conocer el recorrido de escenas que pertenece a la historia tuya! Revisa todos los lugares en los que tu historia se halle. ¿Has pensado en esto alguna vez, en “dónde” está tu historia mientras la desarrollas, físicamente, en el mundo? Tu guión, tu resumen por páginas, tus anotaciones caóticas en cuadernos y servilletas, tu propia mente. Haz un nuevo documento que vaya contando brevemente (cuatro líneas por escena está bien; digamos, 60 palabras o menos) qué va sucediendo en tu historia desde el principio. En orden, desde el principio. Cada vez que cambia la cantidad de personajes que están participando en la historia, el tiempo en el que transcurre, o el lugar, anótalo como una escena nueva. Y así es como van cambiando. ¡No olvides numerarlas!
EL RESUMEN DE LA HISTORIA COMPLETA

Foto de Roihan Haidar en Unsplash
Espera un momento, no te aburras, ni me pongas esa cara, que no es tan fácil ni tan obvio como todos creen. Es muy importante incluir el final, por ejemplo. Presta atención: debes tener un documento que cuente completa toda tu historia, y quiero decir de verdad entera, y debes obligarte a que ese documento no ocupe más de una página. (Un verdadero profesional puede hacerlo en cuatro líneas de ser necesario. Pero aquí no estamos hablando de destilar una historia a su mínima expresión, con el propósito de interesar a otros en ella o quizás venderla. Estos resúmenes son para ti.) Si no puedes hacerlo es que no conoces tu historia, y si no la conoces no puedes escribirla. Bueno, de acuerdo, sí, puedes escribirla igual, pero no podrás TERMINAR de escribirla.
Debes suponer también que la historia escrita será diferente del resumen, y eso está bien, porque el resumen deberías realizarlo primero y se trata, al fin y al cabo, del resumen de una historia que todavía no existe. Pero no te felicites por tu rebeldía, ni festejes ser el artista que se sale de su propio molde. Con humildad, con esmero y trabajo, vuelve periódicamente al resumen de tu historia, y modifica y ajusta lo necesario para que vuelva a reflejar a la historia tal como es. Descubrirás lo fácil que encuentras nuevas ideas que harán a tu historia mucho mejor, sorprendiéndote gratamente a ti, que sólo venías a consignar las viejas.
Lo más importante que debes recordar con estos tres resúmenes, sin lo cual no tiene sentido que los hagas ni tampoco que sigas con tu historia, es lo siguiente: mantenlos siempre actualizados. Siempre. Son tres documentos vivientes, tan vivos como el guión técnico que estás realizando y las mismísimas páginas terminadas. Escribir es avanzar con la historia, pero también es mantener actualizados estos resúmenes. Si te sale más o menos bien, te sentirás limitado, obligado a trabajar, cuando actualices los resúmenes, pero te sentirás poderoso, libre, como un general volador, cuando los tengas hechos y pienses en a dónde llevarás a tu historia a continuación. Para eso es que realizas estos resúmenes. Para que en cualquier momento que quieras recordar por qué estás escribiendo lo que estás escribiendo, qué es lo que te proponías hacer, puedas revisar cualquiera de estos resúmenes, y decir: Oh, de acuerdo, esto es lo que quería que sucediera en esta escena, estas son las páginas que tengo para contar esto, y el destino final de este personaje es este que me aparece aquí, en el resumen de toda la historia. ¡Ya sabes por dónde seguir!
Sólo no olvides que la historia sigue siendo tuya. Si quieres cambiarla, ¡sólo tienes que modificar sus resúmenes!