Estás inventando a tus nuevos personajes, los que llevarán tu nuevo cómic a instancias dramáticas hasta ahora insospechadas. Te propones hacerlo al estilo profesional esta vez, generando una ficha de personaje para cada uno. Anotas el nombre, la edad, quizá algo de su historia de vida, tal vez sus gustos, su aspecto físico (a pesar de que seguramente a los personajes los estés dibujando, también te gusta anotar en palabras su aspecto físico). Y hasta se te ocurre agregar algunos de esos datos que sueles ver en las fichas de personaje de historietas publicadas, como cuánto peso pueden levantar o su tipo de sangre. Llega un momento que más que una ficha para el guión, parece que estuvieras trabajando en una hoja de personaje para algún juego de rol… ¿El resultado? A mitad de la labor, entras en un sopor del que te resulta difícil recomponerte. Nunca habías imaginado que inventar personajes pudiera ser un trabajo tan tedioso. Así y todo, estás determinado a realizar fichas de personajes, pues temes que por la mitad de la historia te encuentres con una sorpresa que te hubiera gustado anticipar de antemano, sabiendo cómo el personaje podía reaccionar; también has oído hablar acerca de cómo hacer fichas de personaje puede darte ideas para una historia… Si este es tu caso, has llegado al lugar adecuado. Siéntate y escucha algunos secretos que te permitirán hacer fichas de personaje a la vez más entretenidas y más útiles.
(Por Joseph Jacobs, mi alter ego que escribe en castellano neutro para una web de enseñanza de historieta. Estoy trayendo sus mejores textos a mi blog).
RECUERDA QUE SÓLO LAS ESTÁS HACIENDO PARA TI

Foto de Kenny Eliason en Unsplash
No creas en todo lo que ves publicado por ahí. Existen fichas de personaje publicadas, sí, muchas veces hechas por fans, que resumen todo lo que ha ocurrido con un personaje desde su primera publicación. A veces, incluso, extrapolan información que no se halla dicha explícitamente en la historia, pero que los fans encuentran fácil de deducir: si el Teniente Molécula no tuvo problema en levantar un automóvil por encima de su cabeza, pero encuentra dificultades para mover un camión, para un fan sólo alcanza con investigar cuánto suelen pesar un automóvil y un camión promedio, en nuestra vida real, para hacerse una idea de más o menos cuánta fuerza tendrá el héroe. Incluso puede ocurrir que te encuentres con fichas publicadas oficialmente, que las compañías que son dueñas de estos personajes confeccionan con esmero, para tener un material extra que vender a estos mismos fans. Bien, de acuerdo, no hay nada de malo con todo esto, se trata simplemente del mundo en el que vivimos. (Y no está tan mal si yo ahora puedo estar escribiendo esto y tú, del otro lado, lo estás leyendo). Pero nada de esto tiene que ver con lo que te interesa a ti, que es cómo hacer fichas que te ayuden a escribir. Piensa: ¿qué parámetros definen a una persona respecto de otra, en la sociedad? ¿Y qué hay de la sociedad de tu historia? ¿Qué te parece importante para determinar lo que un personaje cree, lo que supone sobre sí mismo, y lo que necesita realmente pero tal vez no lo sabe? Todo eso y más puede tener lugar en una ficha de personaje. Agrega uno detrás de otro todos los items que consideras importantes: «nombre», «edad» , «rasgos importantes de personalidad y carácter», «objetivos de vida», «sus mayores logros», «libros favoritos». Completa al menos dos fichas de dos personajes diferentes, y compáralas entre sí. ¿Te dicen lo que necesitas saber acerca de ellos? Asegúrate de que así sea antes de continuar. Si no es así, corrige la ficha y comienza de nuevo. Estás un paso más cerca de construir la ficha de personaje perfecta, o lo que es decir lo mismo, la ficha correcta para ti, o incluso para ti y estos personajes en esta historia. Más adelante puedes crear otras.
SIEMPRE REFIÉRETE AL PERSONAJE COMO ERA ANTES DE QUE COMENZARA LA HISTORIA
Esto es muy importante. Al fin y al cabo, la mayoría de las historias transforman a los personajes, ¿verdad? No incorpores en la ficha nada de lo que le sucede al personaje dentro de la historia. Lo que quieres saber es con quién cuentas para abordar la historia, going in. Si en la primera página de tu historieta lo que ocurre es que el personaje invierte mal en la Bolsa y lo pierde todo, la ficha tiene que ser la de un feliz millonario que está muy complacido de su habilidad de predicción del mercado.
«LO QUE NUNCA HARÍA»

Este es un ítem que más de una vez es tristemente dejado de lado. Pocas cosas nos dirán más sobre un personaje que lo que se te ocurra cuando tengas que llenar este renglón. ¿Qué es aquello que este personaje, al menos en este punto de su evolución como persona, sería totalmente incapaz de hacer? Quizá él mismo lo ignora. Pero tú estás en el lugar correcto para saberlo. Y una vez que lo inventes, lo conocerás mucho más.
LOS MISMOS CASILLEROS PARA LOS DIFERENTES PERSONAJES
Es importante que uses una única ficha para todos los personajes de tu historia. Esto es lo que te permitirá compararlos entre sí, y al mismo tiempo verificar la utilidad de la ficha. Si en dos o tres personajes te parece importante consignar quiénes fueron sus abuelos, ¿por qué no hacerlo en todos? No sabes qué deliciosas revelaciones te podrías estar perdiendo. ¡Quizá algunos de tus personajes estaban emparentados entre sí! ¡Pero no lo sabían! Y tú tampoco.
OBLÍGATE A LLENARLO TODO
Es difícil, lo sabemos, cuesta. Al menos, cuentas con la seguridad de que tú mismo elegiste qué casilleros deberían existir para esta ficha, tú decidiste que fueran importantes. Lo cierto es que la ficha no te hará ningún bien si dejas espacios en blanco. ¡Atrévete! ¡A esa voz que te dice que no se te ocurre nada, no la escuches! Simplemente escribe una palabra delante de la otra, sin borrar, hasta que finalmente hayas completado «Aquello a lo que más le teme» o «Su bebida favorita para después de cenar». ¡No hay respuestas incorrectas! Y más adelante, puedes cambiarlas. Pero ver ALGO respondido es mucho mejor de nada, y muchas veces descubrirás que lo que pusiste por capricho en el momento termina siendo un rasgo definitorio del personaje, que lo vuelve inolvidable para ti.

Foto de Aaron Burden en Unsplash
Ahora estás listo. Ponte a imaginar, a dibujar y a escribir. ¡Tus nuevos personajes te esperan! Estás preparado para darles vida.