¿Para qué sirven los poderes? Deconstrucción del superhéroe en Strong Female Protagonist 

(Nota: me enteré de la existencia de este cómic gracias a una nota de Ron Edwards, mucho más inteligente que esta, que pueden leer en https://adeptpress.wordpress.com/2016/05/08/we-got-this/ )

Hoy en día, Brennan Lee Mulligan es conocido principalmente como comediante y game máster de juegos de rol. Forma parte del elenco del canal de YouTube College Humor y del servicio de streaming por suscripción Dropout. Quizá su mayor fama la haya obtenido como game master de Dimension 20, uno de los más exitosos programas de improvisación de juegos de rol (principalmente Dungeons & Dragons). Pero, por el año 2016, su carrera en College Humor recién estaba empezando. Sólo era una cara más o menos reconocible en el rol recurrente de “CEO que se vuelve progresivamente más unhinged” de tal o cual empresa. En esa época, su mayor fama provenía seguramente de un pequeño, pero no tan pequeño, cómic web de superhéroes que publicaba páginas nuevas dos veces por semana, llamado Strong Female Protagonist.

Strong Female Protagonist constituye una pequeña joya en la historia de los cómics en la web y también en la historia de las historietas de superhéroes. La historia se centra en Alison Green, una estudiante universitaria de 21 años que tiene un pasado como Mega Girl, la adolescente más fuerte del mundo. Como Mega Girl, Alison podía saltar muy alto, poseía una fuerza sobrehumana, y una resistencia al daño que la hacía prácticamente invulnerable. También formaba parte de un equipo de superhéroes, claramente basado en La Liga de la Justicia, que se presentaban como articulados con el resto de un establishment en pos de la justicia, la libertad y otros valores de los Estados Unidos de Norte América. Todo parecía ir bien, hasta que Alison comenzó a cuestionarse la utilidad del trabajo que estaban haciendo, y decidió retirarse de la vida superheroica. Abandonó el secreto de su identidad, declaró al mundo que en realidad se llamaba Alison Green, y se dispuso a vivir una vida más o menos normal. Pero nunca dejó de lado su deseo de hacer de éste un mundo mejor, por lo cual, ahora que comienza su vida adulta universitaria, está buscando lo mismo que la hizo dejar la vida superheroica: un lugar donde ser útil.

Los autores de Strong Female Protagonist son el ya mencionado Brennan Lee Mulligan en los guiones, y la artista Molly Ostertag en los dibujos. Juntos, comenzaron a publicar el cómic en la web en 2012, en blanco y negro. Con el correr de los años y ganando en popularidad, pudieron realizar dos exitosos Kickstarters donde recaudaron suficientes fondos para republicar parte de lo realizado en papel, y sacaron así dos volúmenes recopilatorios. La historia está organizada como una novela gráfica extensa, en capítulos que suelen tener alrededor de 100 páginas. (Cada capítulo, entonces, corresponde a más o menos un año de publicación en la web). Quizá por los propios intereses de los autores, el cómic plantea cuestiones de la responsabilidad civil ante las desigualdades de poder, la responsabilidad personal ante el uso del propio poder, y el significado que se le puede dar a la así llamada “justicia social” en un mundo cada vez más complejo. La historia emprende, así, una deconstrucción de qué significa realmente ser un villano, ser un héroe, o querer cambiar el mundo. Todo en la piel de una joven estadounidense progresista de 21 años, un rol social que es prácticamente un arquetipo en sí mismo, si tenemos en cuenta que fue durante la década de 2010 que hubo una real explosión del feminismo en los Estados Unidos, especialmente en los campus universitarios, con movimientos como el Me Too.

Strong Female Protagonist es, entonces, relevante respecto del medio social, político y económico en el cual se está publicando, de una manera que pocas veces los superhéroes lo son. Pero de una manera que pocos géneros como el de superhéroes lo pueden ser. De hecho, revisando la historia del género, algunos de los superhéroes históricamente más exitosos han sido políticamente relevantes: Spider-Man viendo cómo sus amigos se enlistan para ir a luchar en Viet Nam, la Pantera Negra resistiendo el avance colonizador del hombre blanco, la Chica Invisible decidiendo renombrarse como Mujer Invisible para afianzar su nuevo papel independiente en un mundo en constante cambio. Incluso Superman, en sus orígenes, persiguiendo a banqueros e industrialistas. Strong Female Protagonist se anima a plantearnos la pregunta: ¿qué pasaría si un conjunto de poderes tan poderoso como el de Superman cayera en manos de una persona que es tan buena o tan mala como cualquiera de nosotros, pero no mejor? ¿Y si esa persona fuera adolescente? ¿Y si esa persona fuera, además, una mujer? 

Depende de quién sea la opinión que leas, las mujeres han sido las eternas relegadas del mundo de los superhéroes o parte de él desde sus primeros inicios. La superheroína referente ha sido y sigue siendo, casi un siglo después, la Mujer Maravilla. Incluso siendo que el mundo de los superhéroes (primero en los kioscos de revistas, y ahora en Hollywood) nos ha dado personajes tan personales y reconocibles como Storm, Black Widow o Superchica, la Mujer Maravilla sigue siendo por lejos la superheroína mujer más reconocible por cualquier persona random que podamos detener por la calle, que no pertenezca al mundo de los comics. Entonces Alison Green, ex Mega Girl, viene a insertarse en una larga, si bien interrumpida, tradición. Como mujer, no encuentra un medio socialmente preparado para aceptar que pueda tener arranques de ira o equivocarse; nadie está dispuesto a perdonarle ni la mitad de lo que le perdonaríamos a un Wolverine o un Deadpool. La lectura de Strong Female Protagonist es recomendable no sólo para interesarnos por lo que le ocurre a ella mientras la leemos, sino para interesarnos por lo que nos ocurre a nosotros. Si se deciden a leerlo en su versión online, no dejen de leer los comentarios de los lectores debajo de cada entrega, donde podrán observar cómo se fue desarrollando la evolución de la relación entre los lectores y la historia, los dilemas que la misma plantea, y entre ellos mismos.

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