¡Pensabas que lo tenías todo resuelto! Al fin y al cabo, la mayoría de tus grandes historietas favoritas están protagonizadas por personajes inolvidables. Conoces todo sobre ellos: su nombre, su edad, su ocupación, y qué hacen en su tiempo libre. Tienes claro lo que los hace únicos, y cómo eso les permite participar de historias tan increíbles como pudieras imaginar. ¡Y entonces creaste tu propio personaje! Fue difícil al principio, pero lo lograste, y el resultado final no está tan mal, te parece… ¡Pero así y todo, no sabes cómo comenzar tu historia! ¿Cómo puede ser?
(Por Joseph Jacobs, mi alter ego que escribe en castellano neutro para una web de enseñanza de historieta. Estoy trayendo sus mejores textos a mi blog).
¿TIENES UN PERSONAJE QUE BUSCA PROBLEMAS?

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Una forma muy útil y muy antigua de generar historias con un personaje, especialmente si se trata de historias serializadas, es conseguirte un personaje que se busque problemas. A menudo, este personaje será principalmente una profesión: detective, caballero andante, espía, maestro, pirata. Pero puedes poner tu propia vuelta de rosca a este viejo concepto: exterminadores, encargados de limpieza, mecánicos, fontaneros, todos han sido protagonistas de sus propios tipos de historia (a veces de sus propios géneros) más de una vez. Si temes que sus vidas sean anodinas, o que no generen el suficiente interés, puedes agregar alguna variante de fantasía o ciencia ficción a su entorno: exterminadores de fantasmas, encargados de limpieza para la mafia, mecánicos y fontaneros de una estación espacial. Si tienes un personaje que por su propia actividad va hacia los problemas, o los problemas vienen a él, ya tienes la excusa para contar miles de historias. Toda historia es, al fin y al cabo, el relato de un problema. Sólo tienes que asociar una historia a cada problema que le llegue a tu personaje, y estarás realizando tus páginas antes de que puedas decir «Lo contrataron para realizar un trabajo pero en realidad era un engaño para conseguir un objetivo ulterior.» ¡Piensa muchas historias, descarta las menos interesantes, y diviértete!
¿TIENES UN PERSONAJE CON MUCHAS CAPAS Y CONTRADICCIONES?

Foto de shahin khalaji en Unsplash
Si se trata de que has creado un ser con una personalidad verdaderamente interesante, que tú llamarías profundo, y ahora el problema es cómo echarlo a andar… Quizá ninguna historia te parece lo suficientemente buena para él, quizá encuentras que, hagas lo que hagas, no estás pudiendo dar a conocer su verdadero ser, para que enamore a los lectores de la misma manera en la que te ha enamorado a ti… Si es así, entonces, lo primero que debemos decirte es: no temas. Tu situación es perfectamente normal. ¡No es tan fácil encontrar la historia adecuada para un gran personaje! (Y viceversa). Lo importante es que no empeores tu situación proponiéndote objetivos demasiado cerca de ser inalcanzables. Ya has creado un personaje inolvidable: ¡eso es mucho trabajo! ¡Suficiente trabajo! ¿Por qué te exigirías a ti mismo, además, darlo a conocer de sopetón, que los lectores comprendan su grandeza en un único destello de lucidez, dentro de una sola historia? ¿No es exigirle demasiado a tu propia historia: no ves cómo colapsará bajo el peso de tanta presión? No, lo que debes hacer es empezar por algo más pequeño. Plantéate hacer varias historias, o una historia larga partida en pequeñas partes, y enfócate en la primera de todas ellas. Enfócate también en una sola capa, o mejor un solo elemento, de la personalidad de tu personaje. Dite a tí mismo: «Dedicaré ocho páginas de cómic a contar esto sobre él, solo esto y ninguna otra cosa.» Y luego cúmplelo. Sí, hay mucho sobre tu personaje que quedará en el tintero. Pero, también, habrás comunicado algo acerca de él que será recibido de forma clara, sin interferencia de las señales enviadas por los otros elementos. Y te servirá además como punto de apoyo, como primer ladrillo de este gran edificio que construirás que será tu personaje, historia tras historia, anécdota por anécdota. Date el tiempo para contar aspectos de tu personaje más adelante, en páginas siguientes. Para empezar, siempre te conviene algo simple: sólo tienes que asociar algún problema (porque sí, tal como en el punto anterior, siempre para una historia es necesario algún problema) a tu personaje de manera tal que ponga en juego alguno de sus aspectos. Que lo desafíe de algún modo. Si consigues que esto vaya en contra de sus deseos, mejor todavía. Quizá tu personaje quiere ver un recital de su banda favorita, pero odia a la gente. Y sin embargo se ve obligado a hacer cola junto a cientos, por no decir miles, de personas. Buscando una situación contrastante, siempre puedes remarcar un aspecto determinado, mostrar cómo ese aspecto del personaje es parte constitutiva de sí mismo, e incluso (si juegas tus cartas bien) TRANSFORMAR al menos en parte alguno de estos aspectos, ante los ojos de todos tus lectores. ¡Te lo agradecerán! Y te pedirán más.
¿TIENES UN PERSONAJE CON DEMASIADO PASADO?

Foto de Jonathan Ikemura en Unsplash
Quizás te has sobrepasado un poco, lo admites. Es el quinto en la línea de sucesión al trono, fue de visita al País de las Hadas cuando tenía 11 años, y a los 25 resultó campeón de un complicado deporte que involucra caballos, lanzas de madera y canastas que cuelgan de los árboles. Además, a los 30 sobrevivió a una plaga, y a los 40 se casó con una bella doncella sin saber que la misma se trataba de una estatua a la que los dioses habían otorgado el don de la vida. Ahora se desempeña como el mago oficial del actual rey… ¡Y tú temes que nada de esto se aparezca frente a los lectores, que sólo vean a un anciano que va de aquí para allá lanzando hechizos! Relájate. Como siempre, el secreto es que te concentres de a una cosa por vez. Y que lo equilibres con los sucesos que está por vivir el personaje, ¡al fin y al cabo, si estoy leyendo tu historia, espero que lo más interesante esté en su futuro, no en su pasado! Permítete que tu personaje te sorprenda. Por cada historia, o al menos por cada doce, veinte páginas, proponte al mismo tiempo estas dos cosas: que conozcamos algo nuevo acerca del pasado del personaje, sí… Pero también, que algo nuevo le ocurra, alguna adición a su historia que merezca ser recordada junto a la de las hadas o el casamiento con la estatua. ¡Inventa lo que te interese a ti, y no te preocupes demasiado por ser consistente de una historia a la otra! Cuando de personajes se trata, el pasado siempre puede cambiar…
Sigue estos consejos y verás cómo muy pronto dejarás de estar atascado frente a tu personaje magnífico. O, mejor dicho, el que comenzará a dejar de estar atascado será él, ¡y comenzará a vivir gloriosas aventuras!