Has disfrutado de crear villanos, pero no has tenido suficiente. ¡Todavía piensas que tienes mucho por explorar! Eres una buena persona, pero sabes que tienes maldad en tu corazón. ¡Es hora de volcarla en una hoja! Las viñetas de tu historieta plasmarán un villano inolvidable, o al menos eso es lo que te propones. Pero, ¿cómo asegurarte de que tu villano no se parezca a otros que ya has inventado? ¿Cuántos tipos diferentes de villanos habrá? ¿Existirá alguno que todavía no hayas probado? Seguramente. Continúa leyendo y disponte a conocer tres tipos de villano que quizá hasta ahora no habías tenido en cuenta.
(Por Joseph Jacobs, mi alter ego que escribe en castellano neutro para una web de enseñanza de historieta. Estoy trayendo sus mejores textos a mi blog).
EL VILLANO MEDIOCRE

Foto de Bekzhan Talgat en Unsplash
Crees que lo mejor para un villano es detentar mucho poder, ¿verdad? Ser inteligente, o despiadado, o rico. Diferente a ti y a mí, de alguna manera. Pues, ¡no siempre es así! Muchas veces, lo mejor que puedes hacer para diferenciar a un villano es no sumarle las características destacadas que habitualmente le sumarías. Porque hay villanos que dan miedo, otros que generan rechazo, otros que despiertan una extraña fascinación; algunos odio… Pero con un villano mediocre, que es dentro de todo normal, puedes acceder a una emoción diferente: la frustración. ¡Ya verás cómo se ponen tus lectores, al descubrir que su héroe favorito debe detenerse ante obstáculos, una y otra vez, que están allí por las acciones de una persona que no lo supera ni intelectual ni físicamente! A veces el mal es el mal, y eso sólo ya confiere una ventaja, frente a la cual de poco sirve ser más inteligente, o más bello, o más fuerte. Un villano mediocre, que no esté buscando mucho más que su satisfacción a corto o mediano plazo, que no tenga un gran plan o valores que perseguir o que incluso se contradiga un poco por no pensar tan claramente, encarna a veces una versión más pura del mal, más cotidiana, que permite a tus lectores conocer los diferentes colores de la frustración y recordar lo difícil que es hacer el bien, cuando se puede conseguir tanto con sólo no preocuparse por lo que ocurre a las otras personas. Tus lectores jóvenes adultos, y los mayores que ellos, seguramente recordarán a algún supervisor o jefe de middle management que los habrá hecho sufrir en alguna de sus primeras experiencias laborales, realizando tareas sin sentido por un sueldo mínimo. No temas entregarte a la mediocridad, si el resultado es un villano que, por la misma razón de no tener ninguna característica remarcable o redimible, se vuelve inolvidable. ¡A veces lo necesario es que un personaje no pueda tocar fondo!
EL VILLANO RIVAL

https://unsplash.com/es/fotos/un-par-de-hombres-parados-encima-de-un-campo-de-futbol-XPmKARJLUNY
Muchos dicen que los rivales no son villanos, aunque sean antagonistas. Es decir: muchas veces hay otras personas parecidas a nuestro héroe, con actividades similares; que tengan los mismos objetivos que éste, que compitan con él, no significa que realicen acciones opuestas. Más bien al contrario. Pero si les agregas la cuota necesaria de maldad, ¡los puedes hacer villanos! Considera la diferencia, por ejemplo, para quien busca encontrar un misterioso rubí, que permite a quien lo posea acceder a una claridad de pensamiento difícilmente alcanzable para cualquier mortal. Para encontrar oposición en la historia, para crear un villano, puedes decidir que, mientras que el héroe quiere conseguir este rubí, hay otra persona que está determinada a destruirlo. Desea lo opuesto, no quiere claridad mental, quiere que el rubí se destruya. Bien. Tenemos a un villano dentro de todo regular, quiere lo opuesto que el héroe. Ahora imagina, en cambio, que inventas un rival cuyo objetivo también es encontrar la joya, y ser él quien se encarga de usarla. ¡Has creado un rival! Un villano rival puede dar mucho que pensar a tus lectores, y también a ti mismo, porque su vida de algún modo es una variante de la del héroe. Puedes resaltar aspectos del héroe acentuando los aspectos correspondientes en el villano. ¿Qué cosa el héroe no haría para conseguir su objetivo? Quizá el villano sí la haga. ¿Qué actitud, quizá, podría el héroe aprender? ¿Se sorprendería el héroe de descubrir que de a poco se fue pareciendo más al villano? ¿Y viceversa? ¿Qué piensa el villano de que alguien más quiera lo mismo que él? Con un villano rival puedes explorar una de las preguntas más profundas de todas: ¿hasta dónde nos define, como personas, la búsqueda de lo que queremos? ¿Y hasta dónde no?
EL VILLANO DESPLAZADO

https://unsplash.com/es/fotos/un-tablero-de-ajedrez-con-piezas-30d4y92NR9U
Este debes prepararlo con tiempo, y guardar muy bien el secreto. Plantea a tu villano de un modo más bien clásico, hazlo temible y carismático. Aguarda, con paciencia, a que llegues a tres cuartas partes de la historia, o si no puedes resistirte tanto, al menos a la mitad. Entonces, ¡da tu golpe maestro! Revela que en realidad tu villano estaba bajo las órdenes de alguien más. O mejor, que hasta él mismo pensaba que era más capaz de lo que realmente era. Hasta puedes hacer que, simplemente, alguno de sus subordinados lo traicione… Quizá, en cambio, otro villano, alguien con quien el villano tenía contacto (¿un aliado, tal vez?) pero que parecía ser un personaje menor. ¡El nuevo villano parecerá, a los ojos de tus lectores, verdaderamente temible! Pocas cosas hay para establecer el poder de un villano que verlo destruir, o al menos derrotar, al villano anterior. Ese que hasta ahora parecía invencible, ese que el mismo héroe no había logrado combatir. Porque, esta es la clave: si lo haces lo suficientemente pronto en la historia, tu héroe no tuvo todavía la suficiente experiencia como para hacer frente al villano de siempre… Quizá, incluso, ha sido derrotado por el villano de siempre, una vez o dos. Los lectores, hasta ahora, esperan leer la historia de cómo el héroe aprenderá a derrotar a este villano y lo logrará. ¡Y de pronto, tú cambias este villano por otro! No sólo otro, sino uno que derrota al villano anterior. Esto lo hace parecer más poderoso, y peor aún, el héroe queda en la posición de estar aún más lejos de conseguir sus objetivos… Porque si así son las cosas, se pregunta el lector, ¿cómo hará el héroe para derrotar a este villano todavía más poderoso, y desconocido? Y el hacerse esa pregunta es lo que lo llevará a seguir leyendo.
Vuelve ahora a las páginas de tu guion, siéntate a tu tablero a preparar los diseños de estos nuevos personajes. ¡Los villanos de tu futuro te esperan! Practica tu risa malvada… ¡Bwa ha ha ha!